Concurrido foro tras dos años del juicio por genocidio

 

 

Marina de Villagrán, Ramón Cadena, Marcie Mersky y Miguel Moerth (moderador)

Marina de Villagrán, Ramón Cadena, Marcie Mersky y Miguel Mörth (moderador). 

 

 

Más de 250 personas asistieron a la convocatoria de la Comisión Internacional de Juristas (CIJ), el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala (ICCPG) y el Bufete Jurídico de Derechos Humanos (BDH) para conmemorar, el pasado 19 de marzo de 2015, los dos años del inicio del juicio por genocidio y delito contra los deberes de la humanidad contra el exjefe de Estado Efraín Ríos Montt y su jefe de inteligencia militar Mauricio Rodríguez Sánchez, llevado a cabo de marzo a mayo de 2013.

 

En tres fechas importantes del debate se planearon coloquios sobre el tema “Impunidad, independencia judicial y ética profesional en el litigio penal”, divido en varias jornadas: 19 de marzo (inicio del juicio), 20 de abril (cuando la jueza Carol Flores retrotrajo el proceso a 2011) y 11 de mayo (la sentencia condenatoria de 80 años de cárcel a Ríos Montt ).

 

En la primera jornada se debatió sobre el “El Terrorismo del Estado y sus Secuelas en Víctimas y Sociedad”, en donde participaron los ponentes Marina de Villagrán, psicóloga social, Marcie Merskie, del Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICJT) en Nueva York y el profesor e investigador Carlos Figueroa Ibarra de la Universidad Autónoma de Puebla, México.

 

De Villagrán habló de las consecuencias de la represión estatal durante la guerra interna y mencionó sentimientos como el miedo, la desconfianza y la incapacidad de establecer relaciones humanas al desbaratarse las creencias primarias. Esto afecta a los políticos que vivieron la guerra pues hace que sean incapaces de articular movimientos en común y por eso buscan crear nuevos grupos  cuando tienen divergencias, señaló la experta quien dijo que esto sucede porque “ya no creemos en la bondad de las personas”.

 

La estadounidense Marcie Mersky, quien trabajó en la redacción del informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), el llamado informe de la verdad auspiciado por Naciones Unidas, publicado en 1999, habló de cómo las instancias judiciales durante las dictaduras eran parte esencial en el terrorismo de Estado.

 

“Los tribunales actuaron subordinados al poder ejecutivo. Eso provocó que la población quedara en una situación de absoluta indefensión e hizo que se percibiera al Organismo Judicial como un instrumento de protección de los poderosos”, dijo Mersky, en alusión a una de las conclusiones del informe internacional.

 

Por otra parte, Carlos Figueroa Ibarra, por medio de un video (ya que una emergencia lo obligó a abandonar el país de última hora) relató su experiencia como investigador de las desapariciones forzadas. Guatemala, aseguró, es el país de América Latina en donde más desapariciones se registraron durante las dictaduras (45 mil en más de 30 años), comparable solo con Argentina, donde se contabilizaron 30 mil en tan solo seis años.

 

El sociólogo explicó la desolación que deja un delito como la desaparición forzada, pues no hay un momento en el que se deje de cometer este hecho delictivo, y a los familiares les cuesta llegar al convencimiento de que la persona ausente ya no se encuentra con vida.

 

“El objetivo fundamental que tenían era apropiarse del cuerpo de la víctima. Tener una plena disposición de la corporeidad para poder usarla sin ninguna limitación, infringirle a la víctima una tortura física y mental verdaderamente extraordinaria para quebrar la voluntad y así obtener la información para que la contrainsurgencia hiciera un mapa”, dijo, y explicó, además, “hubo dos periodos principalmente importantes en cuanto a las desapariciones forzadas. El primero fue entre Julio César Méndez Montenegro y Carlos Arana Osorio, y el segundo fue el periodo de Efraín Ríos Montt”.

 

Al final, se desarrollaron preguntas y se debatió sobre lo que se ha ganado con estos procesos, que han causado tanto revuelo y polémica en el país. En lo que coincidieron algunos del público, como Luis Ramírez, Víctor Ferrigno, y la misma ponente Marina de Villagrán, es que para las víctimas significó recobrar la dignidad al hablar frente a un tribunal su verdad por primera vez, y no ser vistas como delincuentes sino que como seres humanos que sufrieron la represión del Estado.

 

Los próximos eventos serán, de igual forma, en el hotel Radisson, a las 17:30 horas sobre:
 

El 20 de abril: “Independencia Judicial y la Lucha contra la Impunidad”


El 11 de mayo: “El Papel del Juez ante el Litigio Malicioso”